Land Art

El arte en su estado más puro: Land Art

Si algo caracteriza al arte es su constante evolución y sus infinitas variantes. Esta evolución se ve acentuada con el avance tecnológico y los cambios sociales. Entre una de las corrientes contemporáneas que puede destacar por su forma de concebir el arte, así como su utilización en temas sociales como la protección del medioambiente, encontramos el Land Art.

Se trata de una manifestación del arte contemporáneo que deja las cámaras y los lienzos de lado en favor de la naturaleza. Con la ayuda de los elementos naturales tales como las rocas, árboles, tormentas, fuego… se llegan a crear auténticas obras alejadas de los modos tradicionales, siendo el medio ambiente el material utilizado.

Surgió a finales de los sesenta como un nuevo movimiento artístico que buscaba provocar la reflexión sobre la importancia de proteger el medio ambiente y criticar la artificialidad y comercialización del arte en estos años. Fue Robert Smithson quien creó la expresión Land Art siendo uno de los mayores exponentes de esta corriente gracias a su obra Spiral Jetty (1970).

La esencia del Land Art es la conexión indisoluble entre obra de arte y paisaje en el que se encuentra, así como su carácter efímero. Las obras se exponen a la erosión constante del entorno (viento, lluvia…) por lo que muchas van degradándose hasta desaparecer. Por ello, uno de sus objetivos es mostrar la fugacidad de la vida y la conexión entre el ser humano y su entorno natural.

El Land Art no sólo se limita al medio natural, sino que también son varios los artistas que hacen uso del paisaje urbano para crear obras. Una de las cosas a tener en cuenta es que el Land Art no supone únicamente una intervención visual. Si bien es el resultado final de la obra, esta corriente supone un cambio real en el espacio debido al uso de excavadoras, el tinte de rocas y árboles, la coloración del agua…

SPIRAL JETTY 2

Entre las obras más influyentes y con mayor impacto podemos encontrar Spiral Jetty, mencionada anteriormente y considerada como obra precursora del movimiento. Se trata de una senda a lo largo de casi medio kilómetro en la orilla del Gran Lago Salado de Utah construida a partir de bloques de lodo y sal.

Otra de las obras a destacar es Campo de relámpagos de Walter de María. La obra consta de 400 postes de acero colocados en un área de 2km cuadrado en la que actúan de pararrayos. El espectáculo empieza cuando una tormenta atraviesa la zona, llenándose de rayos y electricidad disfrutándose plenamente en octubre.

CAMPODERELAMPAGOS2

El artista Michael Heizer excavó más de 200.000 toneladas para crear Double Negative, dos simas enfrentadas en el desierto de Nevada y separadas por un barranco. Con esto el artista consiguió una nueva lectura de este paisaje.

DOUBLE NEGATIVE

Aquí en España, podemos disfrutar de una de las obras ambientales más conocidas. Se trata del Peine del Viento diseñado por Eduardo Chillida y situado en la bahía de la Concha en San Sebastián. Poderosas esculturas que acentúan el conjunto con el mar de fondo.

El_Peine_de_los_Vientos 2

El arte seguirá evolucionando y no dejará de sorprendernos con nuevas y originales formas de expresión. En este caso, gracias a su versatilidad y espontaneidad, así como la fuerza expresiva que se llega a alcanzar, podemos ver una corriente que rompe con todos los esquemas y crea arte de una manera novedosa y sorprendente. Una corriente que abandona los estudios fotográficos y las galerías de arte para mimetizarse con el ambiente y conectar de una manera más natural con las personas.

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